Concepto de ácaros

La palabra ácaro remonta su etimología al griego ακαρής “akari” o “akarés”, término compuesto por el prefijo privativo “a” y el verbo “ker” en el sentido de “cortar”. Designaba una cosa de pequeño tamaño que por ello no se puede cortar, además del hecho de que estos seres microscópicos, de escasos milímetros de longitud, no presentan división entre el tórax y el abdomen.

Los ácaros pertenecen al mundo animal, siendo una subclase del género arácnido, que aparecieron el nuestro planeta, morando en la tierra o el agua, hace al menos cuatrocientos millones de años, habiéndose hasta el momento descrito alrededor de cincuenta mil especies.

Concepto de ácaros

Muchos ácaros son nocivos, algunos viven al aire libre como depredadores y otros como parásitos de plantas, animales o de humanos, pudiendo actuar como vectores de enfermedades como el caso de las garrapatas, que chupan la sangre de aquellos animales sobre los que se fijan; o ser causantes de alergias (ácaro del polvo). En las plantaciones muchos ácaros provocan estragos, convirtiéndose en plagas, como la araña roja. El “Sarcoptes scabiei” produce la sarna. El “Demodex folliculorum” habita en las glándulas sebáceas de la nariz.

El ácaro del polvo muy conocido por las alergias que provoca, llega a las personas por inhalación del polvo ambiental que contiene ácaros muertos o excrementos de estos animales. Se alimentan de la escama de la piel de personas y animales, por lo cuál suelen instalarse en camas, sillones, alfombras, cortinas, etcétera. Les gusta el calor y la humedad, por eso, en zonas frías, secas o de montañas no sobreviven. Si bien viven solo un par de meses, ponen alrededor de tres decenas de huevos, con lo cual si no se los combate, el ambiente se infecta de ellos. Por lo tanto, se recomienda airear las habitaciones, lavar la ropa de cama y las cortinas, tenderlas al sol, aspirar las alfombras, y si es alérgico evitar tener mascotas. Existen productos químicos para eliminar los ácaros denominados acaricidas.

Los ácaros tetraníquidos, miden medio milímetro, son de reproducción sexual, presentan cuatro pares de patas, poseen palpos como órganos sensoriales, que sirven por ejemplo para inspeccionar el alimento, que ingieren chupando, por medio de quelíceros (apéndices que finalizan en una punta que sirve para tomar la comida). Podemos observarlos en el dorso de las hojas de las plantas. Al nacer son larvas y luego pasan al estadio de ninfas. Los eriófidos, de tonalidad blanquecina, también tienen reproducción sexual, y son aún más pequeños que los anteriores (miden alrededor de 0,1 mm) y presentan dos pares de patas. Se alimentan de tejido vivo, por lo cual afectan a plantas permanentes. Comen con cinco estiletes de pequeñísimo tamaño, pudiendo transmitir virus en su saliva.