Concepto de acné

La palabra acné se deriva del vocablo neolatino acne, con el significado de extremo o punta, de donde pasó al francés como acné y así llegó al español.

Su uso es común en Dermatología, pues es una enfermedad de la piel que se caracteriza por la presencia de granos especialmente en el rostro y espalda, y si bien puede aparecer desde el nacimiento es más común en los adolescentes de ambos sexos, por obstruirse e inflamarse los conductos de las glándulas sebáceas.

Las causas son hormonales y generalmente es un trastorno hereditario que se haya muy influido por los hábitos alimentarios con excesos de grasas, y el estrés. Cuando es muy severo puede comprometer además psicológicamente al individuo y acomplejarlo. La forma más grave es el acné quístico, con quistes y costras.

Concepto de acné

Fue reconocida esta dolencia crónica ya por los médicos griegos, como el bizantino Aecio de Amida que lo llamó acmé, aproximadamente en el año 600 antes de la era cristiana, aludiendo a la potencia de la juventud.

En el siglo XIX en Francia se distinguió entre el acné vulgar de la juventud y la rosácea, caracterizada por piel enrojecida, que a veces coexiste con el acné vulgar, pero que actualmente se la considera una patología diferente.

En el acné aparecen puntos negros y granos, tapándose los poros de la piel, por el exceso de secreción de aceite de la glándula sebácea, que se halla en la abertura del folículo, que junto con las células muertas forman un comedón que si tiene superficie blanca, se denomina acné miliar. Si son puntos negros, se denominan espinillas.

Existen muchos productos naturales y medicinales para tratar el acné (jabones a base de coco, lociones, cremas exfoliantes y antisépticas, etcétera). Nunca se deben apretar los granos, pues favorece su infección y quedan marcas de por vida.