Concepto de adrenalina

La palabra adrenalina fue acuñada por el científico japonés Jokichi Takamine, que logró aislar esta hormona en el año 1900, y la eligió por estar formada por dos vocablos latinos: “ad” con el significado de “cerca” y por “renalis” = “relativo a los riñones”. La adrenalina es también llamada epinefrina, término que significa lo mismo que adrenalina pero originado en el griego “epi” = “encima” o “sobre”; y “nefrón” = “riñón.

Justamente esta sustancia es producida por las glándulas suprarrenales, específicamente por su parte medular. Cinco años antes ya había sido identificada por el fisiólogo de origen polaco, Napoleon Cybulski, pero no en forma independiente, sino con otras catecolaminas. En 1904 pudo ser sintetizada por Stolz y Dakin.

Concepto de adrenalina

Esta sustancia se segrega naturalmente por el organismo, en momentos de tensión nerviosa, ocasionada por situaciones imprevistas o peligrosas, por ejemplo ante un gran susto o acceso de furia, funcionando como neurotransmisor (favorece químicamente la transmisión nerviosa); de ahí que se diga comúnmente que se ha “descargado adrenalina en momentos de nervios o estrés”. El pico de su producción es al minuto del inicio, y aumenta el metabolismo corporal. Una de sus manifestaciones más evidentes es la aceleración del ritmo cardiaco. Son sus principales centros de acción, el hígado, los músculos y el tejido adiposo.

Entre sus características podemos citar que es cristalizable, y poco soluble en agua. Actúa constriñendo los vasos sanguíneos, por lo cual es utilizada en medicina como hemostático, o sea para detener hemorragias, y también como componente de anestésicos para prolongar su efecto. Aumenta el ritmo cardiaco, la glucosa en sangre y la presión arterial. También se usa como antialérgico, y en paros y arritmias cardiacas.