Concepto de agricultura

Siguiendo su significado etimológico podemos decir que la agricultura es el cultivo del campo.

Actualmente se ha ampliado su significación, pudiendo darse el siguiente concepto: Es la ciencia (pues es objeto de estudios razonados y sistemáticos de validez universal) y el arte (pues no es solo una técnica sino que embellece y alegra los sentidos) de explotar adecuadamente el suelo, para obtener de él los productos vegetales y animales que el ser humano necesita, de manera económica y sustentable, o sea cuidando de no agotar el recurso de la tierra.

Cuando el hombre conoció la agricultura dejó su vida nómada de cazador y recolector y se asentó en un territorio iniciando una vida sedentaria, pues se debía esperar el ciclo entre la siembra y la recolección. Los excedentes de la producción agrícola originaron el comercio.

Es probable que la actividad agrícola se iniciara en el suroeste de Asia, en la zona montañosa comprendida entre el mar Mediterráneo y el Valle del Indo. En África seguramente la agricultura se inició en la meseta etíope. En el continente americano los primeros cultivos se practicaron en lo que es hoy, México y Guatemala.

La diosa griega de la agricultura era Deméter, que les enseñó a los hombres el arte de sembrar, arar y recolectar.

Gaspar Melchor de Jovellanos (1744-1811) definió a la agricultura como un arte, pues enseña al ser humano la virtud, y a las naciones, les brinda opulencia.

En el siglo XVIII, la fisiocracia, sostuvo la importancia del papel de la agricultura en el desarrollo económico de las naciones. La palabra fisiocracia quiere decir “gobierno de la naturaleza”, y privilegiaba a la agricultura por sobre la industria y el comercio.

Integra en las actividades económicas el sector primario, que explota directamente los recursos naturales, y es un sector muy importante en los países subdesarrollados o en vías de desarrollo. Los productos agrícolas, son usados además de en su consumo directo, como materia prima industrial, para obtener alimentos derivados, fibras textiles, y en los sectores químicos y manufactureros en general.

Podemos distinguir la agricultura de subsistencia, destinada solo al consumo propio, y la comercial, que se utiliza para vender tanto en el mercado interno como al exterior.

La agricultura de secano, no utiliza técnicas de riego, debiendo satisfacer las necesidades de las plantaciones con el aporte natural de las aguas subterráneas y lluvias. Se diferencia de la de regadío, donde hay aporte de agua proporcionada artificialmente.

La agricultura extractiva es la que utiliza el suelo hasta agotarlo, sin reponer sus nutrientes. La sustentable es la que utiliza técnicas para evitar el agotamiento del suelo.

En la época de la Revolución Industrial empezó la incorporación de tecnología a las áreas rurales que dio lugar a la llamada “Revolución verde” que se fue intensificando en los períodos posteriores, y dejó a los pequeños productores con escaso capital, en una situación difícil en cuanto a la competitividad.