Concepto de agua

Agua proviene del vocablo latino “aqua” y es una sustancia esencial para la vida (una persona que no bebe agua por seis días como máximo, fallece, y sin agua no podría haber actividad agrícola, ni ganadera, ni industrial, entre otras) que está integrada por hidrógeno (dos átomos) y oxígeno (un átomo) siendo sus características no poseer color (incolora) ni sabor (insípida) ni olor (inodora).

La mayor parte del planeta está formado por agua (71 %). Cuando un niño nace, su cuerpo está integrado por agua en un 75 %, y en un adulto el 60 % de su cuerpo es agua. Si bien generalmente la hallamos en estado líquido, por ejemplo en mares, ríos, lagunas o en el agua de lluvia, también podemos encontrarla en estado sólido, por ejemplo en los glaciares, o en forma de gas, como cuando se evapora para formar las nubes o hervimos una pava de agua.

Por encima de 0º y a una presión atmosférica de 760 mm., su estado es líquido. Se solidifica, convirtiéndose en hielo a 0º C y a los 100 º C se transforma en vapor, al entrar en ebullición.

El agua en la naturaleza actúa en forma cíclica. El Sol calienta los Océanos haciendo que el agua se evapore, pasando ese vapor a la atmósfera, que va ascendiendo a las capas altas de la troposfera, donde hay bajas temperaturas, que condensan el agua para formar las nubes. Las nubes se integran con diminutas partículas de agua en suspensión, que cuando aumentan sus tamaño por aglutinación de las partículas en derredor de de algún material, como matas de polvo, sufren la atracción de la fuerza de gravedad, y el agua contenida en ellas, cae sobre la superficie terrestre.

Agua subterránea es la que se filtra a través de la capa superior de la tierra, que es permeable, y queda retenida cuando halla un sustrato impermeable.

Agua bendita es la que se utiliza para el bautismo en las ceremonias cristianas.

Se denomina agua potable a aquella que es apta para el consumo humano.