Concepto de alcalino

El origen de la palabra alcalino es árabe. Procede de “alqali” y puede traducirse como “la ceniza”, sustancia base que se lograba por la combustión de la madera.

Con alcalino nos referimos en una sustancia, a la descripción del balance de su pH (potencia del hidrógeno). Una base o álcali es una noción que se opone a la de ácido, ya que las sustancias alcalinas poseen niveles de pH alto. Mientras los ácidos tienen exceso de iones de hidrógeno, un sabor picante y acre, son corrosivos al contactar con la piel, sus disoluciones son electrolitos y el papel tornasol resulta coloreado de rojo en su presencia; las bases o alcalinos, son resbaladizas y suaves, colorean el papel tornasol pero de azul, tienen un sabor amargo, poseen pocos iones de hidrógeno y sus soluciones acuosas conducen la electricidad. Poseen reacciones de saponificación, ya que al reaccionar con las grasas producen jabones. Un ejemplo es la lejía. En el agua, su alcalinidad es el grado en que es apta para neutralizar los ácidos.

Concepto de alcalino

Entre los metales, ubicados en el centro y en la izquierda de la tabla periódica, los alcalinos corresponden a los situados en la columna I. Son, de los metales, el grupo con mayor actividad, pues al poseer un solo electrón en su última capa, pueden muy fácilmente cederlo. Son el litio, el sodio, el potasio, el rubidio, el cesio y el francio.

Las dietas alcalinas son aquellas que pretenden regular en el cuerpo, el equilibrio ácido-base para evitar, que el organismo no incremente su acidez y provoque cálculos renales e infecciones urinarias. Algunos partidarios de la medicina alternativa la consideran eficaz para proteger el corazón, los huesos y prevenir el cáncer. Se recomienda ingerir frutas y verduras (menos ciruelas y arándanos). Los alimentos que producen ceniza ácida serían las carnes, quesos, huevos y granos.