Concepto de alelo

La palabra alelo, muy usada en Biología y específicamente en Genética, nació en el latín “allelos”, derivado de “allo” en el sentido de otro, ya que un alelo puede tomar distintas formas, estando en el mismo “locus” o posición en cromosomas homólogos.

Los mamíferos somos diploides, puesto que heredamos de padre y de madre, un juego cromosómico de cada uno. Uno de ellos es el que va a predominar cuando se produce la meiosis, y será el que transmita los rasgos de la herencia (alelo dominante) o mostrarse recesivo.

Concepto de alelo

Un alelo es, en un gen (estructura básica de transmisión de la información que contiene la célula y constituye la unidad básica de la herencia) cada alternativa que puede darse en él, para controlar un tipo de carácter. Los alelos se diferencian funcional o secuencialmente en su DNA, produciendo variantes en los caracteres hereditarios. Los alelos pueden ser idénticos, siendo homocigótico, o distintos, y en este caso es heterocigótico.

Es por eso, que entre los heterocigotos hay diferencias en el color de los ojos, del cabello, la altura, en el grupo sanguíneo, etcétera, aún entre hermanos, ya que al tener dos pares de alelos, no podemos saber cuál se manifestará en cada caso. El que se manifieste será el alelo dominante y el otro, el recesivo, está, pero oculto, no estando manifestado el genotipo en el fenotipo. Para que un alelo recesivo se manifieste, debe tratarse de un homocigoto, o sea que sea el mismo el alelo de ambos padres, ya que en presencia de un alelo dominante no se manifiestan.