Concepto de alienación

La palabra alienación deriva en su etimología de “alienationis”, término latino, que procede de “alienus” con el significado de “ajeno”, o sea que hace referencia a algo que está fuera del alcance del sujeto, que puede ser el propio yo, como en el caso en que se usa la denominación de alienados para aquellos que se encuentran privados de razón o de claridad de juicio. A este caso es al que hace referencia Santo Tomás de Aquino en el siglo XIII del medioevo y atribuye a trastornos orgánicos o posesiones demoníacas las causas de la alienación o locura. Para quitar el demonio y volver al individuo a su libertad anterior, se debe quemar el cuerpo del poseído, pues el demonio ha dejado el alma intacta. A partir del Renacimiento el mal o las fuerzas demoníacas ya no solo toman el cuerpo sino también el alma del alienado, al que hay que rescatar pero aislándolo de los otros hombres, a pesar de seguir siendo humano. Los iluministas del siglo XVIII van a ver en el alienado a alguien, un humano cualquiera, que está privado de razón.

Concepto de alienación

El alienado en sus facultades mentales es aquel que se halla ajeno a sí mismo y a su propia realidad, y ha construido otra paralela e imaginaria que vive como real, y solo los otros pueden percibir esa alienación. Para la corriente psicoanalítica el alienado puede o no ser un psicótico.

Producido el auge de la burguesía y los cambios sociales que trajo consigo la Revolución Industrial surge el concepto de alienación dentro del campo sociológico. El hombre alienado es el que se siente extraño a sí mismo y a la sociedad que integra, porque la libertad que supuestamente había conseguido con la abolición de a monarquía, ahora le es arrancada por sus pares que se abusan de él, y lo que le causa la alienación psicológica son las contradicciones sociales.

Profundizando sobre las ideas de Hegel, que había tratado el concepto filosóficamente, Karl Marx (1818-1883) crítico de la sociedad capitalista y de la opresión de los patrones ricos sobre los obreros pobres y sometidos, va a exponer su propia teoría. Quienes se sienten alienados, no en el sentido de locura, sino de ajenos a lo que están produciendo para enriquecer al capitalista, son los proletarios. Ellos hacen un trabajo monótono y agobiante pero no llegan a ver el resultado de su obra, que les resulta ajena, alienada, a causa de la división del trabajo social, terminando esa alienación por dominar todos los aspectos de su vida.