Concepto de alucinógeno

Los alucinógenos son sustancias que actúan sobre el sistema nervioso, y que provocan en quien las ingiere o se las inyecta, alucinaciones, o sea, el sujeto se evade de la realidad, sus sentimientos y ánimo se tornan inestables (trastornos de ansiedad) confusos, al igual que su conducta, y sus percepciones se distorsionan (oyen voces o escuchan sonidos inexistentes o diferentes a los verídicos). La gravedad de los síntomas, dependen del tipo de droga, de las particularidades del que las consumió y de la dosis administrada. Los sujetos bajo la acción de alucinógenos manifiestan “viajar” a veces placenteramente y otras de forma muy angustiosa. En este último caso puede llevar a la angustia y al suicidio.

Se utilizaron desde la antigüedad, especialmente en ritos religiosos, siendo de competencia de los chamanes de las tribus. Algunos hongos y plantas producen ese efecto. El alucinógeno más conocido es el LSD, creado a partir del ácido lisérgico. Su administración generalmente es oral y su efecto dura aproximadamente doce horas. Otros alucinógenos son la fenciclidina o el peyote. Algunos otros alucinógenos son leves, como ocurre con la marihuana, que provoca una distorsión en la distancia y el tiempo, enlenteciendo los reflejos.

Los alucinógenos pueden ser mortales si se asocian al consumo de alcohol. En cualquier caso pueden ocasionar accidentes al no dominarse la conducta, por la confusión mental que registra la persona bajo sus efectos. El LSD fue usado a mediados del siglo XX para tratar a pacientes alcohólicos y para menguar los dolores en pacientes con cáncer, pero esto duró poco tiempo.