Concepto de alud

La palabra alud es prerromana. Proviene de una lengua conocida como euskera que se hababa en España antes de la ocupación romana, donde el término que nombraba a estos desmoronamientos, era “luta” derivada de “elur” que significaba nieve y de “lur” que designaba la tierra.

El alud es frecuente que suceda en las zonas donde hay montañas con cumbres cubiertas de nieve, que al desprenderse, ya sea porque existe mucha pendiente, porque su acumulación es mucha, pesa y no es homogénea, por la caída de agua, por el aumento de la temperatura, por un fuerte ruido, por la onda expansiva de un sismo, por haber caído o haberse posado algún objeto o individuo, etcétera, va bajando con mucha fuerza arrastrando todo lo que encuentra en su camino, provocando enormes destrozos con pérdidas materiales, y de seres vivos, humanos y no humanos.

Concepto de alud

El derrotero de un alud, termina en el cono de depositación donde se acumulan todos los restos (sustrato y restos vegetales) de lo que fue arrastrando a su paso por el escurridero (camino que transitó) desde la zona de origen.

No todos los aludes son violentos, aunque sí rápidos, ya que su velocidad debe ser mayor a 1 m/s. Algunos solo son superficiales y arrastran por las laderas de las montañas, solamente una capa de nieve. También se lo conoce como avalanchas.

Otros aludes pueden ser de tierra, como el que ocurrió en Perú el 16 de enero de 2015 en una zona conocida como “Madre de Dios” donde se realiza la extracción de oro de modo ilegal. Siete personas quedaron sepultadas por alud que se originó debido a las intensas lluvias y la poca firmeza del terreno que estaban excavando.