Concepto de amanecer

La palabra amanecer surgió del latín “manescĕre”, vocablo integrado por el prefijo de aproximación “a”, el sustantivo “manes” que significa “mañana” y el sufijo “ecer” que indica un proceso.

El amanecer es el proceso por el cual comienza a nacer el día, a despertar la mañana, lo que ocurre cuando se asoma el Sol en el horizonte, haciéndose visible cuando su altura astronómica se torna positiva. Es lo contrario del atardecer que es cuando el Sol comienza a ocultarse.

El amanecer también se lo conoce como el alba, y es el momento en que los madrugadores comienzan a realizar sus tareas cotidianas: “Se despertó al amanecer a ordeñar a sus vacas”, “El gallo nos despertó con su canto al amanecer” o “Me levanté muy temprano y pude disfrutar de ver salir el sol en un precioso amanecer”. Sin embargo, también los trasnochadores suelen presenciar el amanecer: “salió con sus amigos y volvió al amanecer” o “Trabajé hasta tan tarde que me sorprendió la luz del amanecer”. No amanece en todos los lugares del planeta a la misma hora, ni es igual el horario en que amanece en el mismo lugar en todas las épocas del año. En verano amanece antes que en invierno en general. Esto ocurre debido a la forma esférica de nuestro planeta y a su posición con respecto al Sol. En los polos en alguna época del año no amanece o no anochece.

Existe un refrán que dice que “No por mucho que se madrugue el amanecer se adelanta” aludiendo a que el horario en que amanece es un fenómeno natural y ante ello no podemos hacer nada.

También se usa amanecer como sinónimo de inicio: “En el amanecer de la vida los niños se muestran felices” o “El amanecer de mi empresa ocurrió hace dos décadas”.

“Amanecer” es también el título de la novela escrita por la estadounidense Stephenie Meyer, autora de la saga “Crepúsculo” de la cual esta novela es la cuarta de la serie.