Concepto de ámbar

La palabra ámbar proviene en su etimología de un término árabe, de “anbar”, con el significado de “lo que está flotando en el mar” que nombró originariamente a una sustancia de consistencia grasa producida en el intestino de mamíferos marinos gigantes, las ballenas dentadas de mayor tamaño, los cachalotes. Dicha masa compacta y sólida, se encuentra flotando en las aguas del Mar Rojo y del Océano Índico y tiene un agradable aroma, que se usa para elaborar productos farmacéuticos y de perfumería.

Concepto de ámbar

Otro ámbar, es el amarillo, que se trata de una resina fósil de origen vegetal, también aromática, que se usó para sustituir al ámbar gris que escaseaba, y acabó tomando la misma denominación. El ámbar amarillo origina unas piedras preciosas que se usan para elaborar cuentas en collares y otras joyas o boquillas de cigarrillos. El hombre trabajó el ámbar desde muy antiguo, y muchas civilizaciones le otorgaron poderes mágicos; siendo en Hannover (Alemania) donde se halló ámbar, que se considera el más antiguo, trabajado por la mano humana, que data de 30.000 años atrás. En Grecia se descubrió que producía electricidad por frotación con otros objetos. La palabra griega “élektron” significa “ámbar”.

Este ámbar amarillo (aunque puede en ocasiones ser de color café, rojo, verde oscuro o negro) es duro, fácil de quebrar y arder, del que también tomó el nombre el color ámbar que hoy es sinónimo de un tono amarillo anaranjado que es el que la mayoría de las veces tiene la resina.

Alemania, Francia, España, Polonia, Rusia, Colombia y México son algunos países en los que puede encontrarse ámbar.