Concepto de amedrentar

concepto-de-amedrentarDe origen incierto, el verbo amedrentar significa infundir temor. Para que exista esta acción se necesita un agente que lo cause y un receptor que lo perciba como amenaza. El que amedrenta puede ser un hecho natural como el viento, el granizo, un tornado, un sismo, un animal o una persona; pero también uno mismo se puede amedrentar por temores infundados, o basados en la propia inseguridad.

Concepto de amedrentar

Ejemplos: “Iba a salir a dar un paseo pero la lluvia intensa me amedrentó y preferí quedarme en mi casa”, “El perro amedrentó al ladrón que optó por desistir del atraco”, “La pobre niña se amedrentó con los gritos de su padre” o “Me inscribí en la universidad, pero luego no fui, pues me amedrentó pensar en el sacrificio que haría si debía estudiar y trabajar”.

Como vemos a partir de los ejemplos existen varios modos de amedrentar y con fines diversos; o sin ellos, como en el caso de los fenómenos naturales.

En el caso de que el que cometa la acción sea un animal, dirigido hacia otro animal o una persona, muchas veces basta para causar el efecto la sola presencia del mismo, especialmente si se trata de una especie venenosa o de gran tamaño y ferocidad. Algunos, para lograr su objetivo, suelen gruñir o tirar zarpazos.

Las personas se valen de varios elementos y técnicas para amedrentar como gritos, golpes, amenazas, armas, y también usando de sus posiciones de poder. Es frecuente que diversos grupos de personas tengan mayor efecto intimidante que una sola, especialmente si están dotadas de armas o posiciones de mando que hayan adquirido de modo legítimo o no.

El efecto sobre el que padece la acción es inhibirlo o forzarlo a realizar acciones que de otro modo no haría: “En épocas de dictadura, la gente sale poco a las calles por las noches ya que ver tanta gente armada en las calles amedrenta” o “Mi padre me obligó a acompañarlo amedrentándome con que si no lo hacía sería severamente castigado”.