Concepto de ancestro

La palabra ancestro la tomó el idioma español del francés “ancestre”, que a su vez fue adoptada del latín “antecessor”. Cuando usamos la palabra ancestro estamos haciendo referencia a los antecesores de una persona, familia, pueblo, e incluso de toda una especie, que han originado una descendencia. Ancestro es entonces un antepasado que nos ha legado alguna identidad genética y cultural, en el caso de los humanos. Los ancestros nos van remontando en el tiempo a través de generaciones, algunas de las cuales se pierden en la memoria y los datos documentados.

Concepto de ancestro

Ejemplos de uso: “mis ancestros fueron personas muy ilustres, mi abuelo participó activamente en la lucha por la independencia de mi patria, y mi padre fue un honorable político”, “los monos son los ancestros de nuestra especie humana” o “las modernas razas de perros no tienen mucha identidad genética con sus ancestros, debido a las cruzas”.

El culto a los ancestros ha sido practicado desde épocas muy antiguas, con la creencia de que los familiares muertos necesitan de ciertos rituales para poder continuar su existencia en otro mundo. Entre los romanos, los dioses manes estaban constituidos por sus antepasados muertos (ancestros) lo que originaba que cada familia además de los dioses comunes, tuviera los propios, a quienes rendían culto en el altar doméstico, y en el lugar donde se hallaba el cadáver, que se convertía en una res o cosa religiosa, fuera del comercio y con el único derecho de los familiares al ius sepulcri, que era el derecho a rendirle las horas funerarias. Actualmente, en varios países se rinde culto a los ancestros, como por ejemplo en la India donde se ofrece una ceremonia llamada sraddha, que consiste en comidas en honor a los muertos. Algo similar ocurre en Japón con el O-Bon, que incluye danzas y tiene una duración de tres días.