Concepto de apatía

Apatía proviene del griego “apatheia”. La raíz “a” significa sin, y “patheia” emoción, voluntad o sentimiento, y de allí pasó al latín como “apathia”; con lo cual quedaría configurada la definición de apatía como carencia volitiva, de emoción o sentimiento.

La apatía es una sensación de vacío interior, de indolencia, de falta de vigor o energía, que sufren las personas que la padecen, que les impide disfrutar de la vida al perder interés por cualquier motivación interna o externa. Tampoco se revelan frente a lo que no les parece valioso o correcto, sino que transitan por la vida como máquinas insensibles. La apatía provoca indiferencia, y puede reflejarse en un aspecto determinado del individuo, como por ejemplo, sentir indiferencia o apatía hacia el dolor ajeno, sufrir apatía escolar, laboral, social o hacia el cuidado personal. En otros casos la apatía puede ser generalizada y ser consecuencia de un estado depresivo.

La apatía escolar es un fenómeno creciente, pues cada vez mayor cantidad de alumnos presentan desmotivación y aburrimiento frente a las tareas escolares. Al sentirse excluidos del sistema, ya sea por no comprender los materiales de estudio, por no ajustarse a las reglas impuestas, por ser objeto de bromas por parte de sus compañeros, por estar absorbidos por problemas familiares, por no encontrar sentido a su actividad, adoptan una actitud de rechazo, que en lugar de manifestarse en indisciplina, se expresa en falta de colaboración en su propio proceso de enseñanza-aprendizaje.

Otra manifestación puntual de la apatía es la apatía política, donde el descreimiento ciudadano en sus líderes políticos, los lleva a alejarse de la participación ciudadana a la que consideran inútil, pues de todos modos, creen que gane las elecciones el que gane, ninguno de los candidatos hará nada por el bien común.