Concepto de árbol

La palabra árbol, proviene del latín “arbor” y designa una planta de gran porte, con trono único que se ramifica a cierta altura del suelo. Algunos árboles son tan grandes que pueden alcanzar más de seis mil toneladas de peso; como las secuoyas gigantes californianas.

El árbol se encuentra sujeto a la tierra por un grupo de raíces, que se unen a un único tronco leñoso. La corteza del árbol, que es su protección, se hace más lisa a medida que se avanza en altura. Las ramas siempre están en el mismo lugar, pero con el tiempo se tornan más gruesas. En los troncos, durante la primavera, de las yemas brotan ramillas, hojas y en algunos casos, flores. Cada año los árboles añaden a su tronco y a sus ramas una nueva capa de crecimiento. Si cortamos el tronco de un árbol hallaremos anillos, que nos permiten conocer su edad. Cuanto más grueso es el anillo, muestra que en ese año, el árbol ha crecido más.

Los árboles pueden clasificarse en: 1. Frondosos, de hojas anchas y planas, que dan flores, y son propios de regiones cálidas, como los robles, las hayas y los arces; 2. Coníferas, característicos de zonas frías, de hojas duras y estrechas, y en general perennes, que producen piñas; y 3. Árboles tropicales, como las palmeras, que dependen del calor y las lluvias.

Otra clasificación es en caducos, que pierden sus hojas en el invierno, y perennes que sólo pierden pocas hojas.

Su tiempo de vida es sumamente largo, y tienen la ventaja, de que al ser altos, reciben suficiente luz solar.

Por extensión se llama árbol genealógico al que representa con forma de árbol todas las descendencias humanas, que salen en forma de ramas, de un tronco común, por generaciones, determinando entre ellas el grado de parentesco.