Concepto de arbusto

La palabra arbusto proviene etimológicamente del altín “arbustum” y significa árbol pequeño. Es justamente su porte una de las característica que diferencia al arbusto del árbol. O sea que debe medir menos de 4 metros de altura, pero más de 45 centímetros. Los pequeños, que miden entre 45 centímetros o 1 metros se llaman matas o subarbustos, como ocurre con el orégano o el tomillo.

Además los arbustos desde su base se ramifican, sin contar con un solo tronco vertical y leñoso, sino con varios de fino grosor o ramas que nacen desde su base. Son al igual que los árboles, perennes, porque su vida es al menos de dos años, y sus hojas pueden ser caducas, si se caen en otoño, o perennes si duran todo el año. Son ejemplos de arbustos, la lila, la rosa, la jara, la camelia, la hortensia, o la gardenia. El matorral es el bioma constituido predominantemente por arbustos. Cuando se las usa para embellecer un jardín, ya sea en forma aislada o integrando grupos, se denominan arbustos ornamentales, algunos pueden podarse con diversos formatos, entre ellos el seto y el acebo, denominándose a esta técnica arte topiaria. Ciertos arbustos como la zarzamora o el frambueso, dan frutos que son comestibles. Otros arbustos sirven para separar propiedades entre sí, delimitando terrenos, separando estos del exterior.

Concepto de arbusto

Cuando los arbustos forman una espesa maraña, sirven para ocultarse. Ejemplos: “el fugitivo logró evadirse ocultándose tras los arbustos”, “la liebre pudo escapar del cazador gracias a los arbustos que le sirvieron de pantalla” o “entre los arbustos pueden cobijarse insectos y alimañas”.