Concepto de basura

Si bien habitualmente identificamos basura con desperdicio, desperdicio es todo aquello que queda o sobra después de usar algo, que muchas veces posee utilidad. Por ejemplo, los restos de comida, que muchos descartan, mientras no se pudran, no son basura (cosas inservibles) para otros, a quienes puede saciar su hambre. Algunos desechos, o sea lo que quedó luego de utilizar las cosas, pueden reciclase, como latas, papel, cartón o vidrio, convirtiéndose nuevamente en productos de utilidad, contribuyendo a reducir la contaminación.

La basura es entonces aquello inservible que se debe eliminar. De acuerdo a su etimología latina, significa “barrer”. Puede ser orgánica, como hojas o comida en descomposición; o inorgánica, como lo que tiran las industrias, y que muchas veces son desperdicios que pueden ser reutilizados, como pinturas o plásticos. Otros son altamente tóxicos como los ácidos, los insecticidas u otros venenos.

Lo que arrojamos como productos inservibles pueden ser biodegradables o no. Estos últimos proliferan en la actualidad, como por ejemplo, los plásticos, que necesitan quinientos años para degradarse.

Millones de toneladas de basura, muchas de las cuáles no lo son, pues como dijimos podría aprovecharse o reciclarse, son producidas por las grandes ciudades, enterradas en rellenos sanitarios, que importan un tratamiento de los basurales, que son compactados, y no deterioran la imagen del paisaje, o colocadas a cielo abierto, y expuestas a la acción de insectos o roedores, siendo fuente de enfermedades, al no realizar ningún tratamiento, ni de sólidos ni de líquidos.

La lluvia que cae sobre los basurales, forma, al unirse con esa basura, una combinación caldosa llamada lixiviado, que al infiltrarse en las napas subterráneas, las contaminan.