Concepto de bochorno

En su etimología, la palabra bochorno nos remite al latín “vultumus” aludiendo al Dios del cálido y molesto viento que proviene del Este.

Una primera acepción de bochorno es la que se refiere a esa sensación de incomodidad que nos provocan los días calurosos en exceso, donde aumenta la sudoración corporal, nos baja la presión, nos sentimos sofocados y cansados. Esto sucede en especial cuando las altas temperaturas se combinan con mucha humedad. También se aplica a otras fuentes de calor intenso. Ejemplos de uso: “este verano me provocó un espantoso bochorno, no tengo deseos de nada, solo de descansar junto al río”, o “el pobre perrito abochornado por el calor, está tendido a la sombra, jadeando” o “el incendio provocó tanto calor en la zona que la gente del lugar se encontraba abochornada”.

Concepto de bochorno

El calor produce una ruborización en la cara, similar a la que se origina cuando nos avergonzamos, es por ello, que bochorno también se aplica a los casos en que sufrimos alguna ridiculización, y la cara se nos enciende. Otro caso es cuando enrojecemos a causa de la cólera que nos genera alguna ofensa dirigida hacia nosotros o nuestros allegados. Situaciones que pueden generar bochorno: que nos ganen una elección por un margen amplísimo; que leamos en un acto multitudinario en la Bolsa de Cereales, un discurso que no era el propio, como lo hizo el Presidente argentino Carlos Menem en 1994; que rompamos una copa la primera vez que nos inviten a comer nuestros suegros; que una modelo se caiga desfilando en la pasarela; que nuestro hijo en un exceso de sinceridad le diga que es muy feo a nuestro jefe, etcétera.