Concepto de bronquio

Etimológicamente la palabra bronquio deriva del latín “bronchia” que a su vez proviene del griego “bronkhion”, conociéndose bajo ese nombre a cada uno de ambos conductos tubulares y fibrocartilaginosos en que se bifurca la tráquea, que se extiende desde la laringe, al entrar en los pulmones, y que conserva su morfología anular. Por los bronquios ingresa el aire en los pulmones, siendo un órgano fundamental del sistema respiratorio.

Cada bronquio realiza su recorrido por la mayor parte del pulmón, en compañía de nervios y vasos sanguíneos, en forma oblicua, de arriba hacia abajo, de adelante a atrás y desde adentro hacia fuera.

Las paredes bronquiales se integran con capas musculares y cartilaginosas que van disminuyendo progresivamente.

Estos “bronquios tronco” son dos: el derecho, que mide entre 2 y 3 centímetros, y el izquierdo, que mide entre 3 y 5 centímetros, son extrapulmonares, y originan los bronquios colaterales, primarios, secundarios y terciarios intrapulmonares, donde ya cambia su forma anular, y sus cartílagos presentan forma irregular. A su vez se van ramificando veinticinco veces, hasta conformar lobulillos de forma piramidal, que ingresan a la parénquima pulmonar, y ácinos, que forman bronquios acinosos siendo su calibre cada vez menor, siempre en compañía de alguna rama de arteria pulmonar.

La inflamación de la membrana mucosa de los bronquios recibe el nombre de bronquitis, que puede ser viral o bacteriana, que se manifiesta con disnea (dificultad para respirar) y tos. Otras enfermedades que afectan a los bronquios son el asma; con obstrucción respiratoria, la fístula bronquial y el cáncer.