Concepto de cadena alimenticia

La cadena alimenticia conecta naturalmente a las especies vivas (vegetales y animales) en orden creciente, en cuanto se van alimentando unas de otras, y con ellas van transfiriendo su energía.

Se comienza con los productores, que son aquellos organismos como las plantas, que fabrican su propio alimento (organismos autótrofos) para ir subiendo hacia los consumidores de primer orden o herbívoros, que se alimentan de ellas, como los conejos, caballos, elefantes o vacas.

En el tercer nivel de la cadena se ubican aquellas especies animales que comen a los de primer orden, integrando el segundo orden de la cadena, pudiendo ponerse como ejemplos, a los gatos, leones y tigres.

En cuarto lugar se encuentran los carroñeros, que se alimentan de los restos muertos de los de tercer orden o de otros carnívoros, como por ejemplo, los cóndores y los buitres.

En un último escalón se encuentran los organismos desintegradores o descomponedores, llamados sapófritos, integrados por hongos y bacterias, que convierten nuevamente la materia orgánica en inorgánica, permitiendo que el ciclo vuelva a recomenzar.

Hay algunos animales, como el hombre que son omnívoros y por lo tanto pueden ocupar en la cadena distintas posiciones. Si se alimentan de vegetales, serán consumidores de primer orden, pero serán de segundo orden si consumen carne.

Las cadenas de un mismo ecosistema, al entrecruzarse, conforman las llamadas redes alimenticias o tróficas, que no son lineales como las anteriores, sino interrelacionadas.

La cadena alimenticia permite además de la transferencia energética, y que todas las especies se alimenten, mantener un equilibrio natural en la población de cada una de ellas.