Concepto de calcio

El vocablo calcio, etimológicamente derivado del latín “calx” significa cal, la cual forma al combinarse con el oxígeno. Los romanos la usaban como mortero. Es un elemento químico muy abundante en la naturaleza. Es un metal cuyo color es blanco brillante. Ca. es su símbolo químico, siendo su peso atómico 40,08 y su número atómico 20.

Lo hallamos combinado en los silicatos, como el feldespato de anortita; en los carbonatos como por ejemplo en la dolomita, en la calcita y en el aragonito; en los sulfatos como ocurre con el yeso y la anhidrita; en el fluoruro (en la fluorita); y en los fosfatos, como el apatito. El carbonato de calcio o caliza puede hallarse en las piedras calizas como el mármol y la creta; en las conchas y en la cáscara de huevo.

Se usa en la industria como componente del yeso, la fluorita y la dolomita; como aditivo de los metales fundidos, para separar el oxígeno, el azufre, los halógenos y el fósforo. En química orgánica se utiliza como reductor o deshidratador.

El calcio se encuentra en organismos vegetales y animales. La dieta humana debe contener calcio para fortalecer huesos y dientes y cumplir otras funciones vitales: es necesario como coagulante sanguíneo, regula el sistema nervioso, el neuromuscular, interviene en la liberación de hormonas y encimas, etcétera. Lo hallamos en los huesos, dentadura, en el líquido intercelular y en los músculos. Aproximadamente se necesita ingerir 800 mgs. diarios de calcio para evitar carencias. Su falta puede producir descalcificación, raquitismo y osteoporosis. La hipercalcemia también es perjudicial para el organismo.