Concepto de cansancio

La palabra cansancio alude al efecto del verbo cansar, que reconoce su origen etimológico en dos verbos latinos: “quassare” con el significado de “agitar o fastidiar” y “campsare” que puede traducirse como “volver” o “doblar”.

El cansancio puede definirse como una sensación física, mental, o ambas, de falta de energía. Quien padece cansancio siente que no tiene fuerzas para emprender su rutina, que el cuerpo le pesa, se siente apático y con deseos de dormir o estar quieto, dependiendo de cual sea el origen: Puede ser físico, por ejemplo: “limpié toda mi casa esta mañana y me siento muy cansado” o “estoy cansado porque viaje muchas horas y no pude dormir en el trayecto”. En este caso, en general el reposo alcanza para reponerse. Emocional: “estoy cansado de que mis amores me abandonen” o “estoy cansada de ser la única en no ser invitada a las fiestas y reuniones”. En esta situación el agotamiento psíquico necesita que el que lo padece sea escuchado, se distraiga o realice terapia. El cansancio intelectual es el que proviene de la fatiga mental, por estar muy concentrado mentalmente, durante largos períodos de tiempo, ya sea por tener que rendir un examen, por tener que resolver un problema, etcétera. En este caso el cansancio puede quitarse justamente con actividades físicas: salir a caminar o a hacer deportes, pasear, distraerse. El cansancio puede afectar a ciertas zonas específicas del cuerpo, como el cansancio visual, luego de estar muchas horas ante el televisor o el ordenador.

Concepto de cansancio

El cansancio físico y el intelectual impiden a quien lo siente realizar la actividad a pesar de querer hacerla; a diferencia de la apatía que es la falta de voluntad.

A veces, a pesar de no haber realizado ninguno de los tres esfuerzos antes mencionados, la persona puede sentirse cansada, y esto ser un síntoma patológico. Las enfermedades que pueden causar cansancio anormal, son: el hipotiroidismo, la anemia, la mala alimentación, especialmente por falta de hidratos de carbono, el estrés, la depresión, el cáncer, la diabetes, la artritis reumatoidea, la depresión, entre otras.