Concepto de carbono

La palabra carbono proviene etimológicamente del latín “carbonis” con el significado de “carbón”. El carbono es el componente principal de este mineral, roca sedimentaria de color negro y recurso calificado como no renovable, utilizado fundamentalmente como combustible.

El 0,02 % de la Tierra está conformada por carbono (como carbonatos) e integra los organismos vivos (en los seres humanos alrededor del 18 %) siendo la base de la química orgánica. Tiene enormes aplicaciones en la industria. Lo hallamos en la naturaleza como grafito (sustancia de consistencia blanda, no cristalino y con red hexagonal, y que se usó para escribir desde las primeras épocas históricas) diamante (en estado cristalino pues es carbono puro cristalizado, y con red tridimensional, muy duro y de uso en joyería y para realizar cortes) o carbono amorfo (hollín negro o negro de humo, con aplicación para pigmentación). Combinado, lo encontramos en minerales de carbonato como la siderita, la calcita y el aragonito. Su punto de fusión es altísimo y su reactividad a temperatura ambiente es baja.

Concepto de carbono

El carbono como elemento químico fue reconocido por Antoine Laurent Lavoisser (1743-1794). Su símbolo es C, su número atómico 6, su peso atómico es 12,01. Es de consistencia sólida a temperatura ambiente.

Puede formar infinitos compuestos, pues tiene una gran capacidad para combinarse con otros elementos en moléculas, ya sea formando anillos o complejas cadenas de gran longitud, posibilitando la vida. Unido al oxígeno forma el dióxido de carbono; con el hidrógeno integra hidrocarburos.

El ciclo del carbono hace referencia a la circulación cíclica biogeoquímica que realiza el carbono por dentro y fuera de la superficie terrestre, por los mares y por la atmósfera, haciendo intercambios y transformaciones químicas. El carbono mineral se convierte en orgánico por el proceso de fotosíntesis y se incorpora así a los vegetales. Los animales herbívoros, al comer las plantas hacen ingresar en ellos el carbono y luego llega a los carnívoros. Cuando los seres vivos mueren y se descomponen, las bacterias convierten el carbono orgánico de nuevo en mineral. El ciclo es activado gracias a la energía solar.