Concepto de carisma

El origen etimológico de carisma lo hallamos en el latín “charisma” que a su vez fue tomado del griego χάρισμα, con el significado de dones o favores que se les confieren a ciertas personas, cualidades que los diferencian del resto de los seres humanos.

Para la religión cristiana son dones que Dios, a través del Espíritu Santo ha conferido a ciertas personas para conducir su obra; pero la Sociología, a partir de la obra de Max Weber, lo asocia a todo aquel que posee capacidad de liderazgo dado por sus aptitudes o condiciones especiales que le permiten conducir a un grupo de personas, que ven en él particularidades poco frecuentes, a veces difíciles de explicar, pues tienen “algo” que atrae, que cautiva y moviliza; una especie de magnetismo, ya sea por su simpatía, su seguridad en la actuación, su generosidad, sus firmes convicciones, etcétera.

Concepto de carisma

Esas personas dotadas de carisma, logran adhesión, seguimiento, aprobación, aunque pueden también generar una fuerte oposición, que puede ser encabezada por otro líder carismático opositor, o por personas envidiosas de los éxitos que fácilmente parecen conseguir estos seres carismáticos.

Un ejemplo de líder carismático en Argentina fue Juan Domingo Perón que logró llegar a ejercer el máximo cargo en el Poder Ejecutivo nacional tres veces. Su segunda esposa, conocida popularmente como “Evita” sin ejercer directamente el poder público, fue amada y venerada por su carisma, por gran parte de los trabajadores del país. Ambos también, generaron a la par, sentimientos hostiles hacia sus personas, por otra porción del pueblo.

Para la Psicología, el carisma es un conjunto de rasgos de la personalidad, que hacen que una persona tenga desarrollada ampliamente, su inteligencia emocional y social.

Es deseable que estas personas carismáticas sean bondadosas y estén movidas por ideales nobles y solidarios, como ocurrió por ejemplo con Mahatma Gandhi, aunque lamentablemente, la Historia nos muestra a personajes carismáticos sumamente crueles como el caso de Adolf Hitler o Benito Mussolini.