Concepto de carroñero

La palabra carroñero, del latín “caronea” a su vez procedente de “carnis”, con el significado de “carne” es de uso predominantemente en zoología ya que se refiere a aquellos animales que se alimentan de carroña (cadáveres) por lo que también se los puede llamar necrófagos (del griego “nekros” en el sentido de cuerpo muerto”). Los productos orgánicos que les sirven de alimento, son encontrados muertos por estos animales. Ellos no han sido los que los han cazado.

Aves como los buitres o cóndores, reptiles como el cocodrilo, insectos como los escarabajos o crustáceos como los cangrejos, son básicamente carroñeros en su forma de alimentación. Otros animales carnívoros, como el león, el zorro, la hiena, el oso, las tortugas de agua dulce o el tiburón, son carroñeros de modo esporádico, aunque no es esa su base alimenticia.

Concepto de carroñero

Un carroñero por excelencia es el buitre, un ave rapaz que habita en casi todo el planeta, menos en Oceanía y la Antártida, que sólo ante la escasez de cadáveres, caza animales vivos para alimentarse, por eso sus garras son cortas, pues habitualmente no mata. Su cabeza carece de plumas lo que le facilita no ensuciarse con la sangre de su comida.

El cóndor andino, que es el equivalente del buitre, propio de Sudamérica, es también carroñero y su cabeza también es desplumada. Antes de consumir la carroña sobrevuela al animal muerto por varias horas o incluso un par de días.

En la cadena alimentaria, los animales carroñeros cumplen una función muy importante pues limpian el planeta de desechos orgánicos. Lo que dejan, es luego usado por los descomponedores, que contribuyen a la existencia de suelos fértiles.

Metafóricamente y en sentido peyorativo se les llama carroñeros a aquellos individuos que sacan ventaja de los errores de los demás o aquellos que rescatan residuos, para su aprovechamiento.