Concepto de cerro

La palabra cerro, nos remite en su etimología al latín “cerrus” con el significado de mechón o rizo de cabello, aplicándose también a los peinados elevados que las damas acostumbraban ostentar. Este uso pasó a masificarse para también llamar cerro a cualquier cosa elevada, ya sea penachos de las aves, flores que decoraban la parte más alta de las plantas, etcétera, para luego nombrar a las elevaciones de los terrenos. Un sinónimo de cerro en esta última acepción, es colina.

En la actualidad cuando hablamos de cerros nos referimos a las tierras cuya elevación no es mayor de cien metros, lugares ideales para resguardarse de inundaciones o ser sitios que permiten visualizar desde alturas presencias extrañas, por lo cual fueron elegidos históricamente para construir fortalezas.

Concepto de cerro

En América Latina se conocen como cerros algunos de alturas muy significativas, como por ejemplo el Cerro de la Gloria, en la ciudad de Mendoza (Argentina) ubicado a una altura de 990 metros sobre el nivel del mar. Otro ejemplo, en el mismo país es el Cerro Uritorco a 1949 metros sobre el nivel del mar. En la Patagonia argentina puede mencionarse al Cerro Otto, perteneciente al Parque Nacional Nahuel Huapi, siendo su altura de 1.405 metros. En el estado mexicano de Chihuahua se destaca el Cerro Grande, con una altura de 2.300 metros sobre el nivel del mar. Pero el cerro de mayor altura del continente americano es el Aconcagua en la provincia argentina de Mendoza. Su altura es de 6.959 metros, y es conocido como el “coloso de los Andes” siendo un gran desafío para los escaladores.

Los cerros de muy poca elevación se llaman lomas, y si están aislados toman la denominación de motas. Se han originado por movimiento de placas, por erosión de montañas o por acumulación de sedimentos.