Concepto de cetáceo

La palabra cetáceo reconoce su origen etimológico en el latín “cetaceus”, palabra compuesta, integrada por “cetus” con el significado de “ballena” y por el sufijo “aceum” = “semejante”, por lo cual en sentido literal cetáceo es todo animal parecido a las ballenas.

Los cetáceos son mamíferos euterios, acuáticos y placentarios. Es una categoría integrada por aproximadamente ochenta especies entre las cuales pueden nombrarse a las ballenas, orcas, belugas, cachalotes, marsopas y delfines. Tienen pulmones y cerebro grandes, ojos pequeños, orificios nasales en la parte superior de la cabeza, no tienen orejas, las costillas no están ligadas al esternón, y debajo de la piel poseen una capa de grasa. Su cuerpo concluye en una aleta caudal horizontal. Poseen aletas, producto de la metamorfosis de sus extremidades anteriores, mientras que carecen de extremidades posteriores, o ellas son vestigiales.

Concepto de cetáceo

La mayoría de cetáceos poseen dientes, pero no las ballenas barbadas, que los reemplazan por barbas, largas, finas y queratinosas, que aparecen suspendidas de su mandíbula superior. Su alimentación es sobre todo a base de krill. Deben salir a la superficie para tomar aire fresco, y por el espiráculo expulsan el aire caliente. Las ballenas azules especie en extinción, de las cuales quedan unas diez mil en el mundo, pueden alcanzar los treinta y tres metros de largo con un peso de ciento ochenta toneladas.

Los delfines, que sí tienen dientes, son muy inteligentes, y emiten silbidos y chasquidos para comunicarse, para orientarse en la busca de alimentos y para desplazarse en la oscuridad, pues cuando el sonido choca con un objeto, rebota y produce eco, lo que usan como advertencia. No beben agua pues se hidratan con los peces y calamares que les sirven de alimento. Viven en manadas.