Concepto de congénito

El origen etimológico del vocablo congénito podemos hallarlo en el latín “congenitus”, de donde “con” es conjunto, y “genitos” puede traducirse como “engendrado”. Se aplica a los rasgos, físicos y psíquicos que se transmiten en forma hereditaria, a través de los genes, incluyendo patologías, enfermedades o malformaciones, adquiriéndose desde antes del nacimiento, y naciendo con ellas.

Concepto de congenito

Entre los rasgos congénitos, podemos citar la estatura, el color de piel, ojos o cabellos que se transmiten través de la información genética.

Las enfermedades congénitas pueden ser de origen genético. En algunos casos se necesita la transmisión del gen anormal solo por uno de los progenitores, si es gen dominante; o por ambos si es recesivo, para que la enfermedad se traslade al bebé.

Estos problemas congénitos pueden no ser de origen genético, sino derivarse de agentes infecciosos, por ejemplo haber padecido la madre rubéola durante el embarazo; o HIV o toxoplasmosis.

También la exposición y consumo de sustancias, como alcohol, tóxicos o drogas, por parte de la madre gestante, o haber padecido los efectos de radiaciones, pueden producir en el feto problemas psico físicos congénitos, como por ejemplo, retraso mental.

Fue famoso el caso de problemas congénitos que ocasionó entre los años 1958 y 1963 el uso de un fármaco denominado Talidomida, prescripto para calmar las náuseas de las embarazadas, con efecto sedante, y que tenía la capacidad de alterar el ADN. Como consecuencia de su ingesta en los primeros meses del embarazo, las madres dieron a luz, bebés que carecían de extremidades o éstas eran muy cortas, y en ocasiones también afectaron, ojos, oídos, boca, corazón, llegando a costar la vida de muchos recién nacidos.