Concepto de congoja

Originada etimológicamente en el latín “congustia” = “con angustia”, de donde pasó al catalán como “congoixa” y de allí a nuestra idioma, la palabra congoja alude a un estado de ánimo angustioso y triste, que genera en quien lo padece aflicción y fatiga mental, que puede incidir también en su estado físico (dolores musculares, pérdida de apetito, problemas de sueño, taquicardias, migrañas, etcétera).

Ejemplos: “saber de la muerte de tu padre, me ocasionó una enorme congoja”, “me acongoja saber que tantos niños mueren de hambre en el mundo” o “estoy acongojado por la mala suerte que acompaña mi destino”.

Concepto de congoja

El acongojado se siente triste, abatido, pesimista, falto de ánimo, el llanto es fácil y la risa escasa o nula. Toda persona ha sufrido alguna vez episodios de congoja ante pérdidas familiares o de amigos, fracasos estudiantiles o laborales, rupturas sentimentales, enfermedades, frustración de proyectos, etcétera. Esto es normal y el tiempo va curándola. Cuando la congoja se torna crónica puede revelar un estado patológico depresivo, y requiere atención especializada, por parte de psicólogos y psiquiatras.

El filósofo español Miguel de Unamuno (1864-1936) decía que la congoja surge de ese deseo malogrado del hombre por su completitud, por ser la totalidad, lo absoluto y lo eterno, y al comprender que no lo es, lo invade la nada, la conciencia de su existencia insignificante, y por ello se acongoja, al sentirse invadido y suspendido en un vacío existencial. Sin embargo esa congoja lo mueve en la búsqueda emocional de lo trascendente para continuar viviendo, aunque la razón niegue la fe.