Concepto de contagio

La palabra contagio proviene en su etimología del latín “contagium”, de donde “con” significa unión, y “tagium” deriva del verbo “tag” = tocar.

Su uso es frecuente en la Ciencias Médicas, Veterinarias y en Botánica, para referirse a las enfermedades infecciosas que son susceptibles de transmitirse de un ser vivo a otro a través de un contacto físico directo o por medio de las secreciones; o a través de vectores, lo que puede generar epidemias en los humanos si no se aísla al organismo afectado, y la enfermedad logra una rápida expansión. En la población animal se llaman epizootias.

Concepto de contagio

El contagio se produce a través de un mecanismo por el cual un microorganismo capaz de enfermar, llega a un organismo sano, proveniente de otro enfermo, ocasionándole la misma enfermedad, teniendo en cuenta que el organismo sano debe tener capacidad receptiva, dado que si posee inmunidad no logrará enfermarlo. La mayoría de las enfermedades infecciosas son capaces de transmitirse por contagio, directo o indirecto.

Si el microorganismo pasa por contacto de un individuo a otro, como sucede con la gripe, la rabia; el SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual, se dice que el contagio es directo. Es indirecto, cuando intervienen agentes intermediarios o vectores, que pueden ser seres sin vida como agua, estiércol o alimentos; o seres vivos como puede suceder con los insectos. Por ejemplo, el ftirápter (piojo) que transmite el tifus, o el aedes aegypti, mosquito transmisor del dengue. También el perro o los murciélagos pueden ser agentes de otras enfermedades, como la rabia.

Por extensión, en otros ámbitos también se usa la palabra contagio, por ejemplo: “Te contagiaste de tu compañero, ahora vos tampoco estudias”; “La crisis financiera de tu país se contagió a toda la región”, “En América Latina la mayoría de sus gobiernos responden a ideologías de izquierda, parece que los electores se hubieran contagiado”.