Concepto de convalecencia

La palabra convalecencia proviene en su etimología del vocablo latino “convalescere”, cuyo significado es recuperar fuerzas. Se utiliza en Medicina para designar el período temporal que sobreviene en un paciente que ha sufrido una enfermedad viral o bacteriana, un accidente traumático, una cirugía, una intoxicación, una quemadura, etcétera, que se considera curado; durante el cual se recupera, y sus órganos y funciones van adoptando su correcto estado.

El período de la convalecencia termina con la recuperación total de la salud de la persona. Si durante el período de convalecencia se produce un rebrote de la enfermedad, o efectos colaterales (por ejemplo, una infección intrahospitalaria, contraída en el lugar donde se estaba produciendo su recuperación) ya no es convalecencia pues el individuo vuelve a estar enfermo, y será de nuevo convalecencia cuando se certifique su nueva curación.

El tiempo que dura la convalecencia es variable, dependiendo de la enfermedad contraída y de la respuesta del organismo del propio paciente, que puede contar con mayor o menor poder de recuperación, dependiendo de la edad, de las defensas orgánicas y de su estado general. Por ejemplo la convalecencia de una gripe puede tardar entre una semana y quince días si se trata de personas ancianas o inmunodeprimidas, hasta que el paciente recupere sus fuerzas y pueda realizar una vida normal. En personas transplantadas, por ejemplo de riñón o hígado, la convalecencia es larga y deben tomarse más recaudos. Pueden practicarse deportes moderados luego de tres meses de la intervención quirúrgica. La mononucleosis tarda en curarse aproximadamente un mes, pero la convalecencia se extiende por otro período casi idéntico.