Concepto de curso

Debemos remontarnos al latín “cursus” para hallar la etimología de la palabra curso. Su significado es “carrera”. Se deriva del verbo “currere” en el sentido de “correr”. La denominación de “cursus” le fue asignada a unas altas estructuras hechas de tierra, bordeadas de zanjas que algunos arqueólogos británicos en el siglo XVII creyeron se trataba de pistas romanas de carrera, cuando en realidad parecen haber sido monumentos empleados en ceremonias del período neolítico.

Concepto de curso

En la antigua Roma el “cursus honorum” o carrera de los honores era la serie de cargos o magistraturas que de modo progresivo, condicionado y graduado, podía ir ocupando el ciudadano romano en la era republicana, a partir de los 27 años. Se comenzaba con el cargo de edil o cuestor (varía la opinión en la doctrina) para culminar, si lo ameritaba con el consulado

Entre las cosas que corren o transcurren, se le asigna el nombre de curso:

1. A un cierto período de tiempo: “En el curso de este día, haré mi tarea” o “El curso de los años me ha enseñado a no preocuparme demasiado por banalidades”.
2. A la evolución de una dolencia: “El curso de la enfermedad tiene períodos de crisis y de remisiones”.
3. A un grupo de alumnos de una unidad académica que en general se renueva anualmente: “Al curso de mi hijo concurren veintitrés niños” o “Si paso de curso, podré irme de vacaciones tranquilo”. Los cursos pueden ser presenciales o a distancia.
4. Como capacitación: “Haré un curso de idiomas para poder comunicarme mejor cuando viaje al exterior” o “Con un curso corto podré recibirme de peluquera”.
5. En el sentido de hacer lugar a un trámite: “Por fin le dieron curso a mi solicitud de empleo”.
6. Relativo a las aguas: un curso de agua es la cantidad de agua que circula en masa por su cauce desde su nacimiento hasta su desembocadura.