Concepto de débil

Proveniente en su etimología del latín “debilis”, débil es un adjetivo que significa falta de fuerza. La debilidad en los organismos animales puede referirse a la falta de fortaleza de algún órgano o músculo, y puede ser ocasionado por la propia contextura física del individuo, o por hallarse padeciendo o convaleciente de alguna enfermedad, o por un cuadro de anemia. Los débiles pueden levantar menor peso, poseen menos energía para desarrollar sus labores y actividades en general y son más propensos a contraer enfermedades.

Las mujeres tradicionalmente fueron consideradas el sexo débil por ser en general más pequeñas en su tamaño que el hombre. En la actualidad si bien es innegable que el hombre posee mayor fuerza física, lo que hace a las mujeres más pasibles de violencia doméstica, y por lo tanto objeto de mayor protección legal; se ha demostrado que las mujeres en su gran mayoría tienen mayor fortaleza para superar las adversidades. Los niños también merecen en todas las culturas mayor cuidado por ser más débiles que los adultos, en su propia defensa.

La debilidad también puede hacer referencia al carácter de una persona, que se muestra poco resuelta y de ser blanco fácil de estafas, engaños y manipulaciones.

Otra aplicación sería en el plano científico o ideológico, como cuando decimos “tu hipótesis u opinión es débil, no se sustenta en firmes argumentos”.

Por último, se habla de que alguien tiene debilidad por alguna cosa u otro ser humano, cuando tiene hacia él una inclinación especial, que influye considerablemente en sus actos y decisiones: “Quise ir a la fiesta, pero tenía miedo emborracharme, ya que el vino es mi debilidad” o “Mi sobrina es mi debilidad, por ella haría lo que fuera”.