Concepto de delirio

La palabra delirio es un sustantivo que proviene etimológicamente del latín “delirium” que a su vez surgió del verbo latino “delirare” integrado por el prefijo privativo “de” y por “lira” con el significado de camino o surco de labranza.

Como patología

En Psicología y Psiquiatría, puede definirse el delirio como el estado mental por el cual el sujeto, por razones físicas o mentales, se aleja de la senda de lo real, para aventurarse en la locura. El sujeto alucina y vive en un estado excitación y perturbación metal, siendo por ello un síntoma que presentan los sicóticos en forma permanente, pero pueden existir trastornos mentales delirantes que no sean psicosis, que aparezcan en forma repentina y que puedan revertir, por ejemplo el que suele presentarse tras mucho tiempo de estar hospitalizado, especialmente en los adultos mayores. Quien presenta delirios tiene ideas fijas e irreales que subsisten a lo largo del tiempo y que no le son impuestas por la cultura a la que pertenece. Por ejemplo puede creer que es objeto de persecuciones, que es otra persona o que está en un lugar diferente al que está. No siempre se delira por un trastorno mental. Algunos pueden delirar a causa de insuficiencias renales o hepáticas, infecciones, como efecto secundario de ciertos fármacos, etcétera.

Concepto de delirio

El “delirium tremens” se caracteriza por añadir a este estado de alteración mental, temblores corporales generalizados, provocado por la abstinencia de alcohol, en adictos que han suspendido su ingesta, y procede el término del médico inglés Thomas Sutton quien lo acuñó en el año 1813. Puede también darse un cuadro similar cuando se presentan fiebres muy elevadas o drogas como la cocaína.

En lo cotidiano

En otro sentido delirio más propio del lenguaje corriente, también puede significar algo inconmensurable o extremo o referirse al delirio de grandeza que se aplica a quien pretende para su vida o finge tener riquezas, cargos y en general una posición social mucho más alta de lo que su realidad le permite. Ejemplo: “Esa aventura es un delirio, nunca imaginé que fuera posible poder viajar a Marte e instalarse allí definitivamente” o “Estás delirando si crees que con tu escasa capacitación pueden llegar a nombrarte gerente de la empresa”.