Concepto de depravación

Depravación es tanto la acción en sí misma como el resultado del verbo depravar, que en su etimología proviene del latín “depravare”, surgido a partir del adjetivo “pravus” que significa “torcido”. El prefijo “de”, le añade intensidad.

Es por ello que todo aquello que no es derecho o recto es algo depravado, habiéndolo sido en su origen, en el sentido físico (como el caso de una enfermedad que quita el estado saludable al organismo) lo que se aplicó luego, rigiendo en la actualidad, en sentido moral, a lo que resulta malvado y corrupto.

Concepto de depravación

Se aplica a aquellos que son viciosos y pervertidos, en general a los que cometen crímenes aberrantes como violar o matar con sadismo o sin sentir remordimientos, tener sexo con animales o con cadáveres. El depravado no ama o lo hace de modo enfermizo, no siente empatía por sus semejantes, desconoce la caridad y la solidaridad, por lo cual se aleja de la condición humana y de su dignidad, siendo un mal para la comunidad. Ejemplo: “Hitler fue un depravado que terminó con la vida de muchas personas, solo por no pertenecer a la raza aria o ser homosexuales o Testigos de Jehová”

La depravación importa una deformación o degeneración del estado virtuoso. En la concepción cristiana, el hombre, creado a imagen y semejanza de su Creador era un ser puro e inmaculado, pero la depravación entró en él y en su descendencia cuando sucumbió ante el pecado. Los calvinistas, al negar al hombre el libre albedrío y sujetarlo a la predestinación, establecieron su condición de “depravación total”, refiriéndose que el ser humano en toda su extensión ha sido tocado y manchado por el pecado, con lo cual por sí mismo no puede lograr la salvación de su alma, lo que solo se logra a través de la fe. Con el advenimiento del Humanismo, se reivindica al hombre como ser valioso, en el cual el pecado lo roza, pero no lo contamina, y no se cree que el hombre sea malo solo por heredar el pecado de sus ancestros.

También se aplica a los usos convencionales, y en este sentido, la depravación de las costumbres ocurre cuando ya nadie las respeta y existe lo que se denomina "relajación" moral. Ejemplos: "En la Roma imperial, Augusto debió tomar medidas, ya que proliferaban los divorcios, los vagabundos, los libertos sin ocupación estable, viviéndose un estado de gran depravación moral". En este sentido, las costumbres que se consideran depravadas en una época o lugar, pueden no serlo en otras.