Concepto de desinfección

La palabra desinfección está formada por el prefijo negativo “des” y por la acción y el resultado del verbo infectar, de origen latino, ya que proviene de “infectare”, integrado por “in” que designa lo que está adentro, y por “facere” = “hacer”.

La desinfección consiste en intentar quitar, inactivando o matando, aquellos microorganismos (virus, bacterias o protozoos) que pueden causar infección. Las desinfecciones pueden realizarse a través de procesos físicos o químicos. Por ejemplo en el agua puede procederse a su desinfección por medios físicos cuando se la hierve; o químicos, cuando se le agrega cloro.

Concepto de desinfección

No debemos confundir limpieza con desinfección, si bien la primera es un paso previo para la segunda. Por ejemplo en una herida superficial primero hay que lavarla bien utilizando agua y jabón y luego aplicar un antiséptico.

En lugares públicos conviene hacer desinfecciones periódicas, especialmente en casos en que se denuncie alguna enfermedad contagiosa de alguien que estuvo en el lugar; por ejemplo en uno o más niños o adultos que concurren a una escuela, lo que se hace por personal especializado.

La esterilización es el proceso que se usa en ambientes médicos y odontológicos para desinfectar los instrumentos usados en las curaciones y operaciones.

Las zonas de la casa más propensas a las infecciones son el baño y la cocina, los que deben ser diariamente aseados y desinfectados, con productos que venta libre que pueden adquirirse en cualquier comercio del rubro o usando bicarbonato de sodio que es un gran desinfectante barato y natural.

Los germicidas o microbicidas exterminan los microbios; los bactericidas hacen lo mismo con las bacterias, mientras que los hongos son atacados por los fungicidas. Un gran desinfectante natural es el Sol, que sirve por ejemplo para desinfectar el agua, por medio del método SODIS.