Concepto de dislalia

La palabra dislalia tiene su origen en la unión de dos vocablos griegos δυσ-, que indica una anomalía, y λαλία, que puede traducirse como “habla”, por lo cual y de acuerdo a su etimología la dislalia se presenta como un trastorno en el lenguaje oral, donde la persona no puede articular correctamente los fonemas o grupos de ellos (puede omitir alguna o varias letras, alterar su orden o darles otro sonido) y por lo tanto no puede comunicarse oralmente en forma exitosa, ya que quienes los escuchan no los comprenden o entienden solo parte de lo que quieren expresar.

Concepto de dislalia

Causas

Hay varias causas que la provocan, y de acuerdo a ellas, puede hablarse de una dislalia evolutiva, en la que el niño no tiene la madurez suficiente para repetir los fonemas que escucha en forma idéntica, pero esto no debe inquietar, ya que desaparecerá en cuanto termine el proceso madurativo, alrededor de los 4 años. Otra dislalia es la funcional, que sucede por algún defecto en el uso de los órganos periféricos, ya sea por poca estimulación o crecer en un medio social marginal, excluyendo malformaciones o lesiones, pues en este caso estaríamos hablando de disglosias. La letras que ven afectada su pronunciación con mayor frecuencia son la r, la z, la s, la k, la l y la ch. La dislalia audiógena ocurre cuando el niño oye mal, lo que lo lleva a confundir los fonemas ya que no los escucha con claridad.

Pronóstico

En general con la terapia adecuada, las dislalias que no han remitido espontáneamente hacia los 4 años, presentan un pronóstico favorable. Si son subestimadas traerán aparejados problemas en el rendimiento escolar, en su autoestima y en la adecuada inserción social.

Dislalia o disartria

Si la dificultad en el habla proviene de problemas en el sistema nervioso central, recibe el nombre de disartria.