Concepto de diversión

La palabra diversión proviene etimológicamente del latín “diversum”, que a su vez es superlativo del verbo “divertere” compuesta por “di” con el significado de “a través de” y por “vertere” referido al derramamiento de líquidos; y cuyo participio, “versu” puede traducirse como “dar la vuelta”. De aquí podemos concluir que la diversión como acción y efecto de divertir, es hacer algo no cotidiano, que nos gusta y disfrutamos.

La diversión es un lapso de tiempo en el que gozamos, y hallamos en ello un placer que se traduce en nuestro cuerpo y nuestra mente, estando relajados, contentos y distendidos. Hay muchas maneras de divertirse y cada persona puede elegir la suya, siempre y cuando no lesione derechos de otros, pues si a alguien le resultara divertido estropear las viviendas ajenas, escribiendo sus paredes, deberá abstenerse de hacerlo, pues seguramente le traerá consecuencias legales sancionatorias, que no le resultarán muy divertidas. De allí que hablemos de diversiones sanas e insanas.

Concepto de diversión

Se diferencia de ocio, en que en la diversión el sujeto participa en forma activa, cantando, bailando, jugando etcétera, aunque algunas acciones son más pasivas, pero igualmente divertidas, como mirar una película cómica. Por ejemplo: “esta fiesta es muy divertida, la música es muy buena, y los invitados son sumamente simpáticos y alegres”.

La diversión es una parte de la vida, que junto al trabajo, el estudio, los buenos hábitos alimentarios, la ejercitación física y el descanso, hacen que se disfrute de una existencia plena y feliz. Por supuesto no se puede estar divertido todo el tiempo, ya que hay situaciones en que hay que ponerse serios, por ejemplo, en una entrevista de trabajo.

Quienes van por la vida contentos, sonrientes e irradiando felicidad, con buen humor y planeando o adhiriéndose a actividades gratificantes, se dice que son divertidos. Lo opuesto son los individuos aburridos. Aquellos a los que nada les divierte, en realidad pueden estar padeciendo una depresión.