Concepto de dureza

La dureza es un sustantivo abstracto que hace referncia a la calidad de duro, que proviene en su etimología del latín “durus” aludiendo a lo que es sólido, fuerte, resistente, inflexible y firme. Lo duro se opone a lo blando, que es frágil y se doblega con facilidad.

Los materiales que presentan dureza son difíciles de deformar y rayar, lo que no significa que no puedan romperse, como ocurre con el vidrio. Un material de mucha dureza es por ejemplo, el acero, utilizado por ese motivo para cascos, escudos o armamentos. Solo puede predicarse este atributo de los cuerpos sólidos, que presentar mayor o menor dureza, y en general consiste en la poca o mucha resistencia que oponen a la penetración, por eso decimos por ejemplo que una pared es muy dura cuando al intentar clavar un clavo, éste se dobla. El durómetro es el instrumento usado en Metalurgia para medir la dureza de los materiales, observando la huella que deja en ellos el elemento con el que se pretende penetrarlos aplicando una fuerza determinada.

Concepto de dureza

Un colchón es duro, cuando al apoyar nuestro cuerpo sobre él se mantiene rígido, sin hundirse. La piel de nuestro cuerpo presenta durezas cuando sufre infecciones, inflamaciones o callosidades, nuestro estómago está duro cuando padece un proceso inflamatorio, etcétera. En todos estos casos, la zona aparece al tacto, rígida y difícil de hundir ante la presión.

Por extensión se aplica la calificación de dureza a cualquier ser animado o inanimado, a sentimientos e ideas, que se presentan inflexibles, tenaces, difíciles e inquebrantables. Por ejemplo: “La dureza de la vida, se siente con mayor intensidad cuando se está viejo y enfermo”, “Tuvo que asumir una posición de dureza frente a sus soldados para que acataran la decisión de atacar”, “El viento sopló con tanta dureza que derribó muchos árboles” o “Sus ideas y valores son tan duros que no se arrepiente jamás y es incapaz de perdonar”.