Concepto de eclipse

Los eclipses (palabra de origen griego que significa desaparición) ocurren cuando el Sol o la Luna se hallan alineados con nuestro planeta en idéntico eje. En el primer caso se denominan eclipses de Sol y en el segundo, de Luna. Ambos pueden ser totales o parciales. Durante ellos, la luz de estos dos astros se atenúa o desaparece en forma repentina. La mayoría son parciales y relativamente frecuentes.

Los eclipses se repiten en períodos temporales regulares que reciben el nombre de saros, y es el tiempo que demora la Luna y la Tierra en interponer sus órbitas. Ese espacio temporal es de 18 años y 11 días. Dentro de un saro ocurren 29 eclipses lunares y 41 eclipses solares.

En el eclipse de Sol, la Luna al girar alrededor de la Tierra se interpone entre ésta y el Sol, quedando dispuestos en este orden: Sol-Luna-Tierra.. Esto genera sobre la Tierra una proyección de sombras, llamadas cono de penumbra y cono de sombra. Si observamos desde el cono de penumbra, veremos el eclipse parcial. Desde el cono de sombra se verá total. Ocurre el eclipse anular, cuando la Luna no oculta al Sol en forma total, sino que aún puede divisarse un anillo del Sol

En el eclipse de Luna, ésta gira alrededor de la Tierra, penetrando en los conos de sombra y penumbra que proyecta la Tierra, quedando en este orden: Luna-Tierra-Sol.

Por extensión también se llama eclipse, la dilución o desaparición de la fama, importancia o prestigio de alguien, pues se considera que se “apagó su brillo”. Por ejemplo “con los años su voz cambió, y su fama de cantante se eclipsó”.