Concepto de encaramar

La etimología del verbo encaramar es dudosa. Podría provenir del latín “camerare” en el sentido de construir con formato de bóveda o del árabe “karāmah”, que puede traducirse como “honrar”.

Se trata de un verbo transitivo de primera conjugación que puede utilizarse para aludir a subir o levantarse uno mismo o a algo o a alguien hasta algún lugar complicado de llegar: “Encaramé al gato sobre la silla para que desde allí pudiera trepar a la mesa”, “Encaramó la bandera en lo más alto del edificio para homenajear a la patria en su día”, “Logró encaramarse en la cima de la montaña tras varios días escalando” o “Me encaramé sobre el muro y desde allí logré llegar al techo”.

Concepto de encaramar

Se aplica también cuando alguien escala posiciones de poder: “Se encaramó en el cargo gracias a su parentesco con el jefe”, “La mala jugada del equipo rival encaramó a los jugadores locales en el puntaje más alto en la escala de posiciones” o “Encaramarse al cargo gerencial le costó ser desleal con sus compañeros y por ende el desprecio de todos”.

Menos frecuentemente se aplica a las alabanzas desmesuradas: “Lo encaramó a su hijo con palabras vehementes y amorosas, con tanto ahínco que el niño se avergonzó”.

Se usa también en sentido metafórico como cuando se dice que alguien está encaramado a su destino, o a su fama, queriendo significar que está trepado en ellos y atado fuertemente: “Estoy encaramado a las vicisitudes que me depare el destino que no parece ser muy complaciente conmigo” o “Se encaramó a la fama para lograr todo lo que ansiaba, pero cuando ella lo abandonó se deprimió fuertemente”.