Concepto de enzimas

La palabra enzima se debe al científico Wilhem Kühne, quien se basó para acuñarla en 1877, en el vocablo griego “en zime” cuyo significado es “levadura”, en alusión a los catalizadores internos de la célula de levadura.

Las enzimas son catalizadores orgánicos, de diferentes tamaños, y estructura terciaria, que activan las reacciones químicas celulares, aumentando su velocidad, y son producidas por la propia célula. Están formadas por una molécula de proteína, la apoenzima y además por un grupo no proteico, las coenzimas, que es común que se representen por un compuesto vitamínico. Para actuar necesitan adecuadas condiciones termodinámicas, actúan en cantidades pequeñas y con recuperación indefinida.

Según la función que ejercen en la catálisis de la reacción se clasifican en oxidoreductasas, hidrolasas, transferasas, isomerasas, liasas o sintasas y ligasas o sintetasas.

En el hombre, encontramos entre otras, la pitalina que es segregada por las glándulas salivales; la tripsina y la amilopsina, por el páncreas; y la pepsina, por las glándulas estomacales.

La función de las enzimas digestivas es degradar o transformar los nutrientes contenidos en los sustratos, sobre los que actúan originando productos de mayor simplicidad, habiendo para cada nutriente una enzima específica. Por ejemplo, los lípidos son degradados a ácidos grasos y glicerol por acción de las lipasas. En las proteínas, que son transformadas en aminoácidos, actúan las proteasas; mientras que el almidón se convierte en disacáridos, como la maltosa, por el accionar de la amilasa.

Hay moléculas que actúan sobre las enzimas como inhibidores enzimáticos, por ejemplo, algunos fármacos, mientras otros las activan.