Concepto de estrabismo

En el griego es donde se encuentra el origen etimológico de la palabra estrabismo. Un sustantivo este con el que intenta definirse a una patología de tipo visual que se traduce en la desviación de la dirección normal de la mirada ya sea en un solo ojo o bien en los dos.

Un defecto visual este que, por tanto, impide que una persona que sufre de estrabismo pueda llevar a cabo el fijar la mirada de ambos ojos en un mismo punto concreto. Circunstancia esta que puede traer consigo el que aquella se vea afectada en aspectos como la percepción que pueda tener de la profundidad.

Varios son los tipos de estrabismo existentes, siendo uno de ellos el que se conoce como comitante. En este caso concreto, la desviación es igual, independientemente de que la mirada se dirija hacia un lugar o hacia otro. Un hecho que viene a significar que los músculos extraoculares no sólo funcionan de manera individual sino que también no se enfocan hacia el mismo objeto o punto.

Otro de los tipos más habituales de esta patología es el que se da en llamar estrabismo incomitante. Este es el que tiene lugar cuando la desviación varía en función de la dirección hacia la que se dirija la mirada. Una muestra que deja claro que los citados músculos no funcionan correctamente.

Asimismo, la clasificación de este defecto visual incluye otras clases tales como el estrabismo divergente, el convergente que es en el que la desviación se produce hacia la nariz, o la hipotropia donde tiene lugar la desviación vertical de un ojo con respecto al otro.