Concepto de euforia

La palabra euforia es de origen griego, viene de εὐφορία conformada por “eu” en el sentido de “bueno” “phéro” = “soportar” más el sufijo “ia” que indica cualidad; pudiendo entonces decir que tiene euforia quien tiene entereza para soportar embates, frustraciones, dolores, y también, el que es capaz de producir en abundancia. Pasó al latín como “euphoria” llegando a nuestro idioma para aplicarse a un estado anímico de hiperactividad y a una exagerada percepción de que todo es maravilloso.

Concepto de euforia

La euforia es un estado emocional de plenitud, de estar profundamente feliz y demostrarlo con acciones desproporcionadas. Puede estar generada por la consecución de algún anhelo muy esperado, por ejemplo: “Estoy eufórica, veré a mi hijo luego de tres años y el corazón me late con fuerza, río y canto mientras lo espero emocionada” o “Estoy eufórica con la noticia de que gané el premio mayor de la lotería”. También puede estar provocado por la ingesta de sustancias o por el ambiente ruidoso y festivo: “Tomé un antidepresivo y ahora me siento eufórica, no puedo dormir y no paro de hacer cosas” o “En la fiesta la música estaba tan fuerte que la gente bailaba eufórica”. Algunas enfermedades mentales se acompañan de este síntoma, como el trastorno bipolar en su fase maníaca. Puede responder también a cambios hormonales como sucede entre los adolescentes.

Si bien es normal y positivo sentir euforia en algunos momentos de la vida, vivir en un estado de constante euforia puede conducir a que descansemos mal, no tengamos en cuenta nuestras limitaciones y los escollos que se aparecen en nuestro camino, y que si comprobamos que esta dicha es pasajera puede llevar a una depresión.