Concepto de éxtasis

El origen etimológico de la palabra éxtasis lo hallamos en “exstasis” palabra que procede del latín tardío y puede traducirse como lo que está fuera de la base. Entre los filósofos griegos, como Hipócrates y Aristóteles, ya se la usaba para denominar estados de alucinación mental. En griego el término era “εκστασις” (ekstasis).

El éxtasis es el estado de ánimo que se muestra exaltado, pleno, ensimismado o maravillado. Quien está en éxtasis vive momentos gloriosos donde le parece estar soñando, ya que las vivencias no parecen reales. Durante el orgasmo suele experimentarse esta emoción intensa o ante la visión de un paisaje paradisíaco, fuera de lo común.

Concepto de éxtasis

En el ámbito religioso el éxtasis alude a la unión del creyente con Dios. Se trata de una experiencia mística donde el alma se eleva fuera de lo terrenal en el encuentro espiritual con el Creador.

Como droga química, el éxtasis, es una sustancia psicoactiva, que posee efectos alucinógenos y los consumidores suelen mostrarse eufóricos y desinhibidos, por lo cual es común su uso durante fiestas donde concurren jóvenes y no tan jóvenes, deseosos de experimentar sensaciones extremas. También provoca la desaparición de los dolores físicos. Pertenece a las anfetaminas sustituidas y su nombre más específico es 3,4-metilendioximetanfetamina, siendo su abreviatura MDMA. Su consumo lleva asociados riesgos graves como deterioro cognitivo y toxicidad que afecta el sistema nervioso. Su consumo es ilegal en la mayoría de los países. Si bien tuvo aplicaciones médicas sus efectos colaterales adversos la han descartado.

En el cine Éxtasis, es el nombre de una película dramática estrenada en el año 1833 de origen checo-austríaca, bajo la dirección de Gustav Machatý siendo su protagonista, Hedy Lamarr. En 1995, otra película dramática en este caso española, con el mismo título fue dirigida por Mariano Barroso. Un año después de su estreno fue ganadora en el festival de Berlín.