Concepto de fauna

El diccionario de la Real Academia española (RAE) nos dice que etimológicamente, fauna procede del latín Fauna, que era el nombre de la diosa de la fecundidad, conocida por su extremo recato como la Buena Diosa, esposa de Fauno, equivalente romano del dios griego Pan y dios del bosque.

La fauna designa a todas las especies animales que se encuentran viviendo dentro de una determinada zona geográfica en un tiempo dado y que junto a la flora conforman la vida de la misma, siendo el factor biótico. La fauna de cada región depende mucho del ambiente o factor abiótico, ya que será mucho más abundante y variada en aquellos lugares de clima húmedo y templado, con temperaturas entre 5º y 35º C, donde por ello existirá gran diversidad biológica. Las zonas con climas extremos poseen faunas características con ejemplares adaptados a ellas como ocurre en las zonas heladas con los osos polares.

Concepto de fauna

Las especies animales deben adaptarse muchas veces al ambiente, cuando este es cambiante, pero no todas pueden hacerlo. Los que sí tienen esa capacidad son los animales euritermos. Reptiles y anfibios en la estación fría se entumecen y ciertos mamíferos como la marmota, se aletargan. Otros emigran en la época invernal como las cigüeñas y golondrinas.

La fauna de un lugar puede ser autóctona o haber sido llevada e introducida allí por la acción humana, como los caballos que llegaron al continente americanos traídos desde Europa.

Dentro de una misma especie o entre las diferentes especies que componen la fauna existen relaciones de cooperación (por ejemplo cuando se unen para luchar contra un enemigo común) y competencia (por ejemplo por el territorio o el alimento) y son proclives a la acción de depredadores, entre los cuáles está en un lugar preponderante el ser humano.

La fauna que crece en forma libre de la dominación humana se denomina silvestre, mientras que es fauna doméstica la que el hombre cría, cuida y utiliza en su provecho. Muchos animales salvajes como el caso del caballo, necesitan ser domesticados o domados para estar al servicio del hombre.