Concepto de fortuna

La palabra fortuna deriva de igual término latino, que a su vez surge de “fors”, que significa suerte, siendo la diosa fortuna la que representaba la suerte en la mitología romana (no aparece entre los dioses griegos) cuyo culto fue impuesto por el rey Servio Tullio, y se le rendía homenajes especialmente el 11 de junio. Era esta diosa fortuna la que decidía aleatoriamente, en forma ciega, a quien le tocaría tener buena o mala fortuna (infortunio). De “fors” también deriva fortuito que es lo que obedece a la casualidad.

Concepto de fortuna

Tener buena o mala fortuna equivale a tener buena o mala suerte. Ejemplos: “la fortuna me sonríe, acabo de conocer a la persona que creo me hará feliz” o “por fortuna los estudios médicos me dieron resultados satisfactorios” o “la fortuna me jugó una mala pasada al tener que padecer este accidente”.

La suerte o fortuna ha tratado de ser adivinada de varios modos a través del tiempo, pero ninguno alcanzó rigor científico.

En la antigüedad la suerte era considerada decisiva en el resultado de las acciones humanas, y fuera de la posibilidad de cambio por parte de la voluntad. Sin embargo esto ha ido cambiando. Sin embargo, pensadores como Aristóteles, ya cuestionaban y negaban que los dioses sean quienes atribuían la fortuna, asignando esta tarea puramente al azar, considerándola totalmente ajena a la razón, `pues no siempre es premiado el justo con buena fortuna y el injusto castigado con el infortunio.

En los albores de la modernidad, Nicolás Maquiavelo (1469-1527) opinó que si bien la mitad de los actos humanos estaban condicionados por la fortuna, la otra mitad era susceptible de ser modificada, y valía la pena hacerlo, ya que si estamos bien preparados para enfrentar las adversidades, éstas nos perjudicarán en menor medida.

Por fortuna también se entiende el conjunto de los bienes materiales. Una persona con mucha fortuna es quien posee mucho dinero o propiedades, muebles e inmuebles.