Concepto de fósforo

La palabra fósforo se formó de la unión de dos palabras griegas φώς o “phos” que significa luz y φόρος o “pherein” en el sentido de llevar o transportar. Fósforo es aquello que lleva luz.

En la tabla periódica, el fósforo es un elemento químico no metálico, que se simboliza con la letra P, cuyo número atómico es 14, ya que posee en su núcleo quince protones. En 1669, el alquimista Henning Brand de nacionalidad alemana logró aislarlo por obra de la casualidad mientras hacía estudios sobre residuos de orina mezclados con arena, los que al calentarlos, ardieron. El líquido derramado se solidificó e igual seguía emitiendo una tenue luz. Este descubrimiento no lo divulgó pues pretendía transformar el fósforo en oro.

Concepto de fósforo

No se encuentra en estado aislado o libre en la naturaleza pero sí combinado en los seres vivos, de los cuales es un elemento imprescindible, formando parte de los huesos, de la dentadura y de los ácidos nucleicos. También lo hallamos en fosfatos inorgánicos. Entre los minerales que contienen fósforo, se destaca la apatita.

El fósforo es altamente reactivo y origina luz al oxidarse de forma espontánea, al entrar en contacto con el oxígeno presente en la atmósfera.

El fósforo rojo no es tóxico y poco soluble en agua, y es el que más conocemos por usarlo en las cerillas. El fósforo blanco es un arma química, capaz de provocar incendios y graves quemaduras. Se utiliza por ejemplo en granadas de humo y piezas de artillería. El fósforo negro se logra al someter al blanco a elevadas presiones, siendo buen conductor de electricidad.

Los fosfatos son las sales o ésteres del ácido fosfórico, que se caracterizan por poseer un átomo de fósforo al que rodean cuatro átomos de oxígeno en forma de tetraedro. Los fosfatos son de gran importancia en la industria, para fabricar fertilizantes, detergentes, piensos y productos farmacéuticos.