Concepto de frenesí

La palabra frenesí procede del griego φρένησις que puede ser leído como “phrenesis”, en el sentido de “delirio” de donde pasó al latín como “phrenesis” para designar el estado de exaltación, de ímpetu y pasión desbordante, que en casos extremos puede asociarse a delirios o locura.

Cuando una o más personas muestran un inmenso entusiasmo por algo, que se exterioriza de forma imponente, puede utilizarse este término: “Los niños en la fiesta reían con frenesí”, “Mi alma se llenó de frenesí cuando la volví a ver después de tantos años”, “El actor fue aplaudido con frenesí luego de su magnífica actuación” o “Pon frenesí en tus tareas y te saldrán muy bien”.

En el ámbito de la Psiquiatría, un frenesí es una agitación del ánimo que se expresa de modo violento y sin límites, que puede presentarse por ejemplo en la megalomanía, donde el individuo sobreestima sus talentos y cualidades, o en el episodio maníaco de la bipolaridad. En el frenesí hay confusión mental, delirios acompañados de agitación. Este tipo de frenesí también puede ser causado por la ingesta de alcohol o de drogas psicoactivas. Ejemplos: “Salió corriendo con frenesí preso de la locura y no reparó en el tránsito, sufriendo un terrible accidente” o “En su frenesí golpeó a la niña con dureza, pues el llanto de la pequeña enfurecía su mente perturbada”.

El arte ha sabido usar la palabra frenesí pata titular sus obras, como ocurre con la canción que compuso Alberto Domingo Borrás, que nació en Chiapas México y vivió entre 1913 y 1975, o con la película “Frenzy” traducida al español como “Frenesí”, dirigida por el inglés Alfred Hitchcock que se estrenó en el año 1972, del género suspenso.